Poemas

PUBLICADO EN LITERAL MAGAZINE, EL 16 DE SEPTIEMBRE DE 2015

Como si cada vez se escaparan las palabras.
Como si el cincel de las horas borrara las huellas
y obligara a buscar otra vez desde el principio:
…..(malvones y ríos,
…..luz en los rayos de alguna bicicleta)
una marca que haga del aire
aliento de hogar.
En blanco y negro la memoria:
igual que el álbum que heredamos
…..sin darle importancia.
No aprendimos los nombres ni las risas.
No supimos las fechas ni los miedos.
Sólo algunos muertos y la historia aquélla
del kepí y la bala.
Nada heroico.
Vidas tejidas al crochet
para poner después en la mesita.
Dicen que entre hielos nadaba
…..-de chico-
el abuelo ruso.
No supimos.
Recibimos formales pedazos de vida
…..y los ignoramos.
Ninguna moraleja:
Un vacío simple.
Y el viento.
Como siempre

1)

No se trata sólo de hablar de vestigios o cenizas,
no se trata de volcar en las páginas voces hechas añicos
ni de contar en ausencias la historia familiar,
es algo más pequeño, o tal vez más inútil,
como seguir con la mirada el camino de hormigas.
Verlas cruzar un río de hojas bajo el sol de la siesta,
mirar cómo se pierden entre cordilleras de polvo,
y reaparecen heroicas
con siglos iguales sobre la espalda.

2)

Hay quien enciende todas las velas
quien se arrulla a la sombra de su propia piel.
¿Hablaron de huellas en los pajonales,
de voces deletreando el ardor de la sal?
Una rama interrumpe la fila.
El quiebre es absurdo –cualquiera lo sabe-:
ellas siguen caminando sobre el aire suspendido
inventándole memorias al trazo escurridizo de los huesos.

 

Allí donde el bosque se hace agua que corre
llega el secreto de la sangre
……….Oscura la herencia de tu nombre

Pudo haber sido cualquier otra, pero fue ésa:
………………la del libro de las mil historias
………………la del rezo y las velas
¿desde dónde?
¿hasta cuándo?

Pinos, dicen. Alerces los de allá.
Memoria de astillas la mía
Robles, tilos. Y un musgo suave
………………que sobrevive el invierno

Dos pares de genes a modo de ofrenda
mi aporte al paisaje
Diez mujeres en línea ascendente
(o cien o quinientas)
y un solo quiebre en la cadena
una misma marca
una huella
una muesca en el árbol más cercano
………………en la piedra más pequeña de tu isla de piedras

No hay brillos ocultos tras el miedo
el aire corre entre los árboles
y alguien canta con dulce desparpajo

Es viernes y no encenderé el fuego
a duras penas pronunciaré tu nombre
después
………………el silencio

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